The zone Society
Visión
Tomar
conciencia de la Zona, estado mente-cuerpo que
acompaña los logros más extraordinarios en
deporte, pero también sucede en estados de
inspiración y creatividad, en las ciencias, artes,
trabajo en equipo, en fin, cada vez que el ser
humano debe aplicarse al máximo.
Misión
Crear un
sitio de reunión para todos los que se interesen
por la Zona y quieran encontrar información al
respecto como también a otras personas afines

Valores (lista no exhaustiva, se aceptan
sugerencias!)
-
Autenticidad: jugarse por lo que creo, no vivir
de otro modo
-
Aventura: la vida es un Misterio a ser vivido,
no un enigma a ser resuelto. Disfrutemos!
-
Equilibrio: el cuidado de la vida y la salud por
un lado, el atreverse a vivir intensamente por
el otro
-
Encuentro: conocer a otros afines
-
Respeto: sabernos diferentes y poder convivir y
compartir armoniosamente
-
Responsabilidad: ser capaces de hacernos cargo
de las consecuencias de lo que elegimos

Objetivos
Sitio de
reunión para personas afines. Promover el
intercambio y enriquecimiento mutuo entre adeptos a
diferentes disciplinas
Brindar
información acerca de este concepto discriminándolo
de otros conceptos parecidos pero que no son lo
mismo
Recopilar
las distintas disciplinas deportivas, artísticas,
meditativas como también otros métodos y técnicas
que conducen a la Zona
Advertir
sobre los mecanismos subyacentes para permitir
desarrollar un estilo de vida sano en el cual la
Zona haga parte armoniosa.
Brindar una
lista de métodos tomados de distintas disciplinas
para entrenar este concepto.
Brindar información y posibilidades de asesoramiento a
partir de contactos sobre los modos de tratar los
aspectos negativos (adicciones, riesgo excesivo,
tendencia a los accidentes, violencia, falta de
control de impulsos, etc.

La zona
Ese estado
extraordinario de conciencia que acompaña los actos
atléticos más extraordinarios. Las personas que lo
han experimentado comentan que en esos momentos la
percepción se modifica drásticamente. Es como si el
tiempo se detuviera, sucediera un silencio total.
Por otra parte la conciencia se amplia, se hace muy
lúcida y tranquila. El control del cuerpo, la
intuición, el timing alcanzan límites increíbles.
Todo se vive como sin esfuerzo, casi como si le
estuviera pasando a otro.
En diversos
ámbitos deportivos, como el automovilismo F-1, el
fútbol y el fútbol americano, tenis, golf, ski, surf,
montañismo, paracaidismo, acrobacia y gimnasia
deportiva y otros nuevos, como skateboard, parkour
(arte del desplazamiento urbano) entre varios más
sus adeptos conocen la Zona ya que es un aspecto
central de toda disciplina.
Por otra
parte, la Zona no es un estado que únicamente se
manifiesta en él ámbito de los deportes de alta
performance o de riesgo. También hace parte de la
experiencia interna que puede suceder en las
creaciones artísticas o la investigación científica.
Un aspecto
especial lo encontramos en situaciones de riesgo. Es
sabido que frente a un peligro grave e inminente,
personas sin ningún entrenamiento previo han sido
capaces de hazañas increíbles, como la madre que
empujó un automóvil sin nada más que su propia
fuerza física para sacar de abajo a su hijo
atrapado. Es la exposición al peligro uno de los
gatillos para el disparo de la Zona. Es debido a
esto que los deportes de riesgo ejercen esa poderosa
fascinación en sus adeptos.
No todos los
medios para alcanzar ese estado son positivos.
Detrás de muchas obsesiones por el peligro, de
adicciones y hasta de descontrol de la conducta,
existe la sed de la Zona. En algunas patologías
mentales, como la borderline, se producen cambios
neuroendocrinos que hacen que el individuo que
padece esta patología experimente placer y tal vez
en algunos casos, la Zona a través de conductas
negativas, como la automultilación.
Las adicciones también tienen un mecanismo
neuroquímico emparentado. Las endorfinas (morfina
endógena) son neuropéptidos, compuestos secretados
por el propio cerebro. Tienen efectos sedativos y
psicodélicos. Su producción se eleva a través de
ciertos estímulos, como el stress. Lo interesante de
esto es que el sistema nervioso aprende que tipo de
estimulo induce la liberación de endorfinas. Por
ello, si una persona accede a la Zona, que está
ligada a la producción de estos neuropéptidos, a
través de su deporte específico, luego se genera una
vía neural facilitada: la práctica de esa actividad
fácilmente libera endorfinas para esa persona. El
sistema nervioso aprende: para cada persona se
establecen patrones de hábitos que liberan
endorfinas. Somos adictos a nuestras propias
conductas.

Entonces
cada persona busca y encuentra su modo personal de
gratificarse. Lamentablemente el cerebro no
distingue entre los medios: sólo le interesa el
resultado final: la Zona.
En la
antigüedad las drogas psicodélicas (enteógenos) eran
utilizadas para acceder a estados no habituales de
conciencia. Los chamanes las utilizaban en sus
viajes místicos en busca de inspiración, sabiduría o
capacidades curativas.
La
experiencia producida por las drogas, al activar
lugares especiales del cerebro, establece un hábito
de recompensa muy difícil de erradicar por dos
factores:
- La
intensidad de la vivencia
- La vía
facilitada generada por la repetición
Como cada
persona desarrolla una vía facilitada específica
hacia la Zona, una vez que está establecida es
difícil de cambiar. Si bien el cambio, o sea variar
el modo de acceso, es difícil, no es imposible. Lo
que no es viable es dejar de acceder al estado
alterado de conciencia.
Invitamos en este sitio a conocer y profundizar en
la Zona. Aprender disciplinas para hacerlo de modo
armonioso, sin riesgos excesivos. También con un
código de conducta de convivencia y comportamiento
adecuado, armonioso.
