Estoy estudiando el enfoque adecuado
para llegar a los niños. Ellos tienen un
camino que seguir en su desarrollo a
medida que crecen. Mi idea es que solo
reciban la información y desde el modo
apropiado a su edad. No tiene sentido
intentar apresurar los tiempos. Pero sí
mantener la motivación elevada. De este
modo la inicial perplejidad y
frustración del instructor se transforma
en un hermoso y apasionante desafío.
Primero tengo que cambiarme a Mí, no a
los niños. Pasar de verlos de un modo a
verlos de otro enteramente diferente. No
verlos como indisciplinados ni "malos",
ya que ser niño es, simplemente ser
niño. Nos despierta eso sentimientos de
impaciencia que luego pueden inducirnos
a descargar nuestra frustración en ellos
a través de ira o impaciencia,
encubierta o abiertamente.
Cada cosa nueva que encaramos es una
bifurcación. Puede ser lo "ordinario" o
lo "malo"; o puede ser lo
"extraordinario" y "una hermosa
oportunidad" de crecer y aprender en un
ámbito cosas maravillosas, no sólo para
ayudar a otros, sino para crecer y
ayudarnos a nosotros mismos. Así, un
instructor consagrado a serlo, a prende
que todos sus alumnos y las cosas de la
vida... son sus maestros también.
En este momento lo que estoy
implementando es utlizar elementos
cotidianos, de la vida diaria, para
emplearlos para el juego. la idea es
evitar invertir en cosas costosas y
además enseñarles indirectamente la
creatividad inherente a emplear lo que
tiene y divertirse con ello.
La idea es:
1. identificar una necesidad de
entrenamiento
-
puede ser
-
motivación
-
habilidad
-
fuerza
-
resistencia
-
saber comprender/percibir al otro
-
eliminar la ansiedad/ganar auto
confianza
-
etc.
2. Luego del paso anterior, elegir un
escenario para tal fin
3. Seleccionar los elementos a utilizar
(pelotas, sogas, almohadones, pelotas
hechas con medias, etc.)
4. Desarrollar las reglas del juego
De este modo podemos crear nuevas
actividades con los viejos elementos con
los que contamos
Saludos!
Adrian
Kertesz